Thirteen Senses – El Imperio de los Sentidos
No cabe duda de que la popularización de Internet ha revolucionado el mundo de la música y se ha convertido en el medio favorito utilizado por nuevos artistas que intentan abrirse paso.
Los consumidores de música, cansados de que la televisión o la radio les impongan lo que deben escuchar, también han encontrado en Internet una manera de conocer nuevos grupos, nuevos estilos y, en definitiva, poder elegir.
Es por ello, que al contrario de lo que algunos sectores tratan de hacernos ver con sus mentiras y manipulaciones, la música está más viva que nunca y lo único que se muere es la gallina de los huevos de oro de la que hasta ahora se aprovechaban unos cuantos.
Uno de los grupos que he tenido la suerte de conocer gracias a Internet es Thirteen Senses, un joven cuarteto británico de Penzance, un pequeño pueblo costero del condado de Cornwall.
Aunque comenzaron a formarse en 2001, su primer álbum no llegaría hasta 2004. Reconocido por público y crítica, The Invitation, logró convertir algunos de sus singles en disco de oro, aunque aquí en España pasó desapercibido.
Evocadoras melodías con el piano como gran protagonista, envolventes sonidos de guitarra junto con una tímida pero a la vez desgarradora voz consiguen que sus canciones retraten escenas cotidianas que aluden directamente a sentimientos como nostalgia o desengaño aunque siempre dejando pinceladas de esperanza. Un sonido que se esconde en algún lugar perdido entre otras bandas como Coldplay o Keane.
Will South (Voz, teclados y guitarra), Tom Welham (Guitarra y teclados), Adam Willson (Bajo) y Brendon James (Batería) nos presentan ahora su segundo LP titulado Contact donde dejan un poco de lado esa atmósfera de tristeza y ansiedad de su primer trabajo para volver con más fuerza y optimismo aún sonando inequívocamente a Thirteen Senses. Un disco más que recomendable.
Ya sólo nos queda esperar que alguna fuerza invisible consiga traerles de gira a nuestro país donde estoy seguro que con un par de modestos conciertos en pequeñas salas habrán amortizado más que de sobra esas descargas "ilegales" que tanto molestan a algunos a los que ya no les queda sino patalear al ver que se les acabó el chollo de vivir de las rentas.

|